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Nocilla, sólo para hombres fuertes.

Siguiendo con la publicidad de alimentos para niños, Nocilla constituye uno de esos productos estrella de la alimentación española. Para quienes desconozcan este producto, seguramente sí habréis oído hablar de la marca italiana Nutella, la original y competidora de ésta. La empresa Nutrexpa (¡ojo!, la misma que Cola Cao) también se planteó en sus primeras campañas publicitarias relacionar esta crema de cacao con el tema del deporte, el estar en forma y con ello seguir una dieta sana (sí, a base de rebanadas de pan con nocilla, muy sano). Nocilla patrocinó campamentos deportivos, eventos infantiles y apostó fuertemente por los spots televisivos. De este modo, Nocilla se situó como principal marca en su sector. Lo curioso de los primeros anuncios que analizaremos luego y de su eslogan “La merienda de los hombres fuertes” es la exclusión de las chicas en el deporte. Se nos vende un producto que para ser simple crema de cacao hace que soñemos con ser campeones en todo , hombres fuertes, futbolistas, jugadores de baloncesto, incluso ser los mejores en snowboard, siempre y cuando seas un chico.


Estos anuncios, de a finales de los 70, apelan directamente a que los niños tienen que comer nocilla para no solo convertirse en hombres de primera sino el término “fuertes”, porque eso es lo que te hará realmente ser un campeón. A partir de los 90 se apostó por utilizar deportistas famosos como reclamo, así como regalos unidos al fútbol. Aquí tenemos dos ejemplos:

Por todos es sabido que el fútbol en este país es cosa de hombres, y que posiblemente los cromos tengan una mayor venta entre los niños que las niñas. Por tanto tampoco podemos tacharlo de sexista, sino que simplemente va de acuerdo con las estadísticas. Sin embargo, estaría bien hacer anuncios neutrales, o que también participaran tanto chicos como chicas en el deporte (no tiene porque parecernos raro que una chica también pueda jugar al fútbol y que su modelo a seguir sea otra futbolista, porque las hay). Esta es otra duda que me he planteado siempre, los modelos a seguir en el deporte solo son masculinos, existen cientos de anuncios con Pau Gasol, Messi, Rafa Nadal… pero anuncios en el que aparezcan mujeres deportistas ¿cuantas? y mujeres superestrellas, menos aún.

Nocilla a lo largo de sus campañas sigue apostando por la receta natural de su producto, y su alto contenido en nutrientes para que los niños crezcan fuertes y sanos, pero dejando ya el tema del deporte (algo que no deberían haber prescindido). Ahora se apuesta por el tema familiar, y por el estereotipo de “madres preocupadas por la alimentación de sus hijos”. Atentos a estos ejemplos:

El segundo anuncio no tiene desperdicio cuando directamente es la madre la que da de comer a sus hijos: “Mamá con Nocilla, al pan le añades leche, cacao, avellanas y azúcar…”

La última campaña de Nocilla es radicalmente distinta a las anteriores, esta vez han apostado por la música donde tanto niños y niñas pueden participar grabándose cantando la canción de Nocilla con David Bisbal, no es que sea un ídolo teen, y supongo que no habría presupuesto para alguien con más caché, pero al menos es una campaña divertida, que atrae a todo el público infantil sin excepciones.

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ColaCao y los peques

Un vaso de leche con ColaCao es el desayuno de los niños y jóvenes españoles por excelencia. Pero… ¿por qué? ¿sólo porque nuestros padres lo tomaban y es una tradición que une a generaciones? está claro que mal, no sabe, pero todos sabemos que un producto no sólo triunfa porque es bueno. Por eso, dedicaremos un post a analizar la publicidad de ColaCao a lo largo de su historia:

El ColaCao existía desde los años 40, pero se popularizó a raíz de su inserción publicitaria en radio en 1956. La canción del “negrito del África tropical” se grabó en las memorias de millones de españoles, y en 1962 se hizo un anuncio con animación e imágenes reales para cine.

El producto se publicita como si fuera una maravilla… sea cual sea el deporte que practiques, vas a ser el mejor si tomas ColaCao. Esta relación entre ColaCao y el deporte sigue manteniéndose hasta ahora, ya que siempre han intentado vincular la imagen de la marca original con la actividad física y el éxito en el deporte. Avancemos un poco más en el vídeo, hasta que la canción acaba: “Dé a sus hijos ColaCao si les quiere hacer dichosos, los niños con ColaCao crecen más fuertes y hermosos”, oímos mientras tres niños pequeños salen de detrás del bote y uno de ellos muestra sus músculos. Aquí ya vemos que están vendiendo un producto dirigiéndose directamente al público infantil, a través de sus padres y madres. Si compran ColaCao a sus hijos, no hace falta que hagan nada más, crecerán fuertes y hermosos.

Los niños siempre están felices cuando beben leche con ColaCao… no hay más que ver con qué énfasis saludan a su madre (a cámara – el punto de vista del espectador) antes de irse a clase. Las expectativas de las madres que veían el anuncio estaban sometidas a ColaCao: eres una buena madre si das ColaCao a tus hijos, porque les haces felices. Seguimos viendo el chantaje emocional que se utiliza para colocar productos a madres poco avispadas. Otra idea se añade con este spot, y es la frase que se refiere al ColaCao como “el alimento de la juventud”. El reclamo doble de madre que quiere hacer feliz a sus hijos + ColaCao es el alimento de la juventud seguirá explotándose con el paso del tiempo. Veamos otros anuncios, de 1989 y 1990 respectivamente:


Siguen utilizando a la figura de la madre preocupada por el rendimiento y salud de los hijos para justificar la necesidad del consumo de ColaCao. En el primer spot, vemos que el día a día de los pequeños es muy duro, y gracias un desayuno con ColaCao, los niños pueden soportar su intensa jornada. Una taza de ColaCao con leche humeante alimenta a los niños de buena mañana. En el segundo spot, los niños, a los que se apela como “pequeños atletas”, necesitan su ColaCao fresquito para reponer fuerzas después de estar todo el día jugando. Es verano, y los niños se mantienen activos todo el día; los niños invitan a sus amigos a merendar a casa. La madre de los niños del anuncio es la mejor, porque les da ColaCao a todos: una idea no explícita que nos da a entender este anuncio, que es un remake de otro de los años 60, que usaba las mismas estrategias.

Otros mecanismos de convicción son la voz en off del primer anuncio, que era el relato de la madre orgullosa en primera persona, mientras que en el segundo anuncio es una especie de “consejero” que recomienda a la madre qué debe hacer para contentar a sus hijos. También vemos las cuidadas manos de mujer en ambos anuncios cómo cogen el bote de ColaCao… son mamás perfectas, que cuidan a sus hijos tanto como su apariencia exterior.

Después de utilizar el recurso universal de las madres, ColaCao empezó a promocionarse como un alimento para deportistas. Antes ya habían hecho referencias a la actividad física, pero es a partir del patrocinio de los juegos olímpicos de Munich de 1972 cuando se consolida su etiqueta de “alimento olímpico”, que aparecerá también impreso en los botes del producto. Algunos anuncios derivados de aquello son este anuncio olímpico de 1988, o este en el que podemos ver a un pequeño jugador de baloncesto que quiere ser tan bueno como su hermano mayor, donde la figura de la madre pasa a un segundo plano y apela directamente a los niños. Una excepción fue el anuncio que protagonizaba la madre del tenista Rafa Nadal, donde podemos verle a él triunfante, y a su madre, orgullosa de haberle dado ColaCao cuando era pequeño.

Como la historia publicitaria de ColaCao es muy extensa, podemos encontrar anuncios realmente extraños… pero al entrar en el nuevo milenio, ColaCao decidió cambiar de imagen y volver a apelar a sus consumidores más fieles: los infantes.

El reclamo principal para comprar ColaCao era el regalo que venía dentro de las cajas de 5kg o más. Aquí hemos visto de todo, desde la mítica “Baticao“, los personajes Kao Kao, hasta zapatillas que brillan en la oscuridad o teclados enrollables. No en vano existen hasta grupos de Facebook que se refieren a estos premios, como “Yo también he jugado con los regalos de ColaCao“. Saben que a los niños y niñas estos juguetes les van a llamar mucho la atención, y aunque no les acabe de gustar el sabor de ColaCao, van a querer que sus padres lo compren sólo por el regalo.

ColaCao también mantuvo la intención de promocionar el deporte, pero supo adaptarse a las nuevas modas: skate, bmx y surf. Parece que aquí se dirigen a unos niños más mayores y de género masculino. No sólo cambiaron su estrategia publicitaria, sino que también sacaron un nuevo producto, ColaCao Turbo, haciendo referencia a que se disolvía tan rápido como rápidos eran los chavales que lo tomaban… aprovecharon una escisión de su última campaña para anunciar el Turbo, ya que el anuncio original era éste:

“El ColaCao y el deporte, te los haces como quieres”, dice la voz en off. Los chavales han cambiado, y la publicidad quiere acercarse a ellos con otros mecanismos. El individualismo de los adolescentes y pre-adolescentes es a lo que apelan: todo lo haces a tu manera, eres único, y aun así, ColaCao es para ti. Hace 10 años era impensable ver a un chaval de menos de 16 años en un skatepark o surfeando, y ahora prácticamente son ellos los que llenan estos espacios. Es una moda, y ColaCao lo sabe. La web de Como Quieras, ColaCao ha ido cambiando en estos últimos años para adaptarse a estos hábitos de consumo, y actualmente incluso patrocinan a jóvenes deportistas “alternativos” y recomiendan los mejores sitios para patinar o surfear.

Pondremos los últimos spots de ColaCao, para que podáis compararlo con la “Canción del negrito” del principio del post… los cambios en la sociedad de los últimos 50 años, y especialmente de la cultura juvenil (concepto inexistente entonces), se ven reflejados aquí.

En 2009-2010 podíamos ver a un chico que nos enseñaba orgulloso su tabla de skate y su habitación. En muy poco tiempo dice muchas cosas: la habitación representa el universo personal de los chavales de esta edad, que comienzan la adolescencia. Él se impone sobre su madre, que por supuesto no va a tirarle las zapatillas, y nos enseña a sus “amigos”, el monitor de su ordenador. El ColaCao no se consume acompañado de la familia, en el salón o en la cocina como en los anuncios de los 60 hasta los 90, sino que lo toma el chaval solo, en su cuarto. En otro anuncio posterior, podíamos ver a niños y niñas (bastante repelentes) que, desde su habitación, mediante webcam o móvil, explicaban por qué ellos toman ColaCao. Queda claro que ya tienen su propio ordenador y su móvil, que los utilizan como herramientas de comunicación y que también tienen una voz, pese a ser aún pequeños. Impresiona bastante… pero lo que más impresiona es el último anuncio de ColaCao, que aún puede verse en televisión. El protagonista es un chico de 10 años, Yahel, que desde pequeño ha tenido interés por el surf. “Porque que sea pequeño no quiere decir que no pueda hacer grandes cosas”, dice. Este anuncio habría sido impensable antes, ni siquiera en los 90 habría tenido sentido, pero el mercado actual sabe que los niños de esta edad (¡DIEZ años!) son potenciales consumidores y que responden bien a la publicidad directa, ya que siguen siendo manipulables pero ya tienen cierto poder adquisitivo.

ColaCao ha dejado de promocionarse como un alimento milagro para pasar a representar valores relacionados con el deporte y la competitividad y a resaltar la individualidad de los pequeños. Parece significativo, viendo estos anuncios, que tomen ColaCao y no otra cosa, y que gracias a ello sean “mejores” que los demás. El bote de ColaCao, el tazón de leche y la madre preocupada han pasado a un segundo plano, pese a ser los anunciantes, para resaltar la figura del joven consumidor que por cuenta propia elige tomar ColaCao. Los spots (excepto el del surfista) son de planos cortos a gran velocidad y música acelerada, en contraposición a los tradicionales jingles, ya anticuados. Todos desprenden positividad y energía, que ColaCao siempre ha querido asociar con su marca. De momento, parece que seguirán siendo los reyes del desayuno…

Mamás y móviles

Aunque todavía falta tiempo hasta que el día de la madre se celebre , hoy justamente he encontrado dos anuncios (ya antiguos) que tienen que ver con este día . Vamos a analizar dos anuncios de compañías de telefonía móvil que apuestan por apelar a los sentimientos y recordarnos cuánto debemos querer a nuestras madres. Además, comprando los dos anuncios, veremos cómo esta retórica sentimental puede funcionar y cómo puede fracasar.
Antes de empezar, es destacable que los dos anuncios presentan madres e hijos varones, utilizando el claro estereotipo: los niños son los favoritos de las madres (mientras las niñas son las hijas del papá).
Empecemos con el análisis:

El primer anuncio es de la compañía argentina Personal:

Personalmente, me ha parecido un anuncio bastante gracioso. Lo que se intenta hacer es reproducir la típica historia del desengaño en el amor, de un corazón roto; el chico llora y sufre porque su chica había elegido a otro. En este caso, el chico es el hijo, la chica es la madre, y el otro es una planta (un poco raro, pero si hubieran puesto a otro niño hubiera sido demasiado confuso).
Se juega aquí con los sentimientos , pero más que nada con el imaginario que tenemos sobre estas situaciones de desengaño. La música, los lloros, el piano melancólico, el whiskey con hielo (en este caso, leche con hielo), el mirar a otras “parejas” , todo esto nos suena y por ello nos provoca una sonrisa al ver este anuncio y entender todos estos elementos pero en un contexto diferente. Al final del anuncio, el niño que parece tan dulce le dice a su madre que se va de casa pero al final le pregunta “¿me llevas?”, provocando al espectador risa y recordándole esta relación de dependencia y amor que al fin y al cabo tiene un niño con su madre.

El siguiente anuncio de telefonía móvil no me ha gustado y hasta me parece muy raro y poco adecuado.
Se trata de la compañía que todos conocemos, Movistar:

Aquí también reconocemos los elementos del imaginario que tenemos sobre el típico romance entre un chico y una chica: la chica se maquilla y se arregla para impresionar, el chico paga y compra a su chica dulces, pasean mano a mano, miran las estrellas juntos, etc. Y de nuevo, el chico es el hijo y la chica es la madre.
Los títulos al final recuerdan que pronto es el día de “tu primera novia”. Es decir, claramente esta publicidad se dirige a todos los hijos y les recuerda (esto se supone) su infancia.
No me ha gustado este anuncio porque no creo que la madre sea “la primera novia” de un chico , porque simplemente la palabra “novia” , hoy en día por lo menos, implica otras muchas cosas más, por ejemplo las relaciones románticas e intímas.  Por ello mismo creo que que esta publicidad es inadecuada para promocionar una empresa como Movistar.
Parece que se ha intentado jugar con los sentimientos de cariño, pero a mí (y a otros espectadores también según los comentarios del video en youtube) me ha recordado el concepto que utilizaba Freud: el complejo de Edipo (el deseo inconsciente de mantener relaciones sexuales con su madre y eliminar a su padre).
A muchas personas les puede gustar este anuncio y  pueden no pensar en nada pervertido, pero creo que el simple hecho que ya existen personas que piensan lo contrario, muestra que este anuncio no ha funcionado como tenía que funcionar.

En resumen, creo que se las agencias publicitarias deben hacer un esfuerzo mayor para descifrar la psicología humana e intentar hacer anuncios que apelen al mayor número de personas posible. El mensaje debe ser claro y concreto, sin doble sentido ni ambigüedad.

Niños y Condones

Un título que choca, ¿verdad? y es que debe chocar al pensar de estas dos palabras juntas.
Pues a mi me han chocado las dos cuñas que veremos y analizaremos a continuación (cuñas ya muy conocidas y extendidas por youtube).
Pero antes de empezar: ¿si quieres vender tu producto, cómo lo haces? ¿buscas provocación? ?buscas apelar a los sentimientos? ¿y si este producto son condones? ¿cómo lo enfocas? hay muchas cuñas que venden condones enfocando el tema hacía el placer sexual, pero nunca antes había visto cuñas que venden condones utilizando niños en su narración.
Empezamos por esta publicidad francesa para condones Hansaplast:

Se ha intentado aquí jugar con el humor y con las expectativas que tiene el espectador. Es decir,  al principio, no entiendes por qué este niño se comporta tan mal y dice que su madre le había dado permiso para todo, tus expectativas pueden ser varías, pero nunca imaginarías que se trata de un anuncio de condones.  Y es que sólo al final se entiende: su madre está demasiado ocupada practicando el sexo (con condones Hansaplast, claro) que lo único que el niño oye de su madre es “sí, sí, sí”, y él está más contento que contento, puede hacer lo que quiera, incluso el vandalismo y el maltrato animal están permitidos.  El factor sorpresa ha funcionado en este caso.
Creo que desde Hansaplast intentaron apelar al humor como ya he dicho. Pensaban que al público le hará gracia las imagenes de un niño “mayor” (con una mirada algo diabólica) que se hace tatuajes o conduce a alta velocidad, y al que  los mayores no dicen nada porque su excusa es “mi mama me dió permiso”. 
Personalmente, me ha chocado demasiado y no me ha parecido nada gracioso, sino bastante triste.
Creo que  existen demasiados niños en el mundo cuyas madres no les prestan nada de atención y por ello luego crecen con problemas psicologícos, y pueden llegar a ser criminales o peor.  No pretendo ser apocalíptica, pero creo que no en vano esta publicidad ha sido censurada, y es que puede herir la sensibilidad de muchas personas.

La segunda cuña nos llega desde Bélgica,  de condones Zazoo:

Todos conocemos (y alguna vez hemos oído con nuestros propios oídos) a estos niños caprichosos que gritan y lloran en público si sus padres no les dan lo que piden. ¿cuál es la solución que propone a los padres esta cuña? básicamente lamentar el nacimiento de estos niños. El “pobre” padre del anuncio mira a su hijo “malvado”  con desesperación cuando aparece el subtítulo: “usa condones”. Es decir, si quieres evitar tener un hijo así, es la única manera de evitarlo, usar condones Zazoo.
Otra vez se intentó apelar al humor, y de hecho hay mucha gente a la que esta cuña les hace gracia, pero creo que es más que nada porque está situación caprichosa del niño es muy conocida. Pero la solución no es ponerte un condón, la solución es educar a tu hijo, obviamente.
Por otra parte, el argumento de la compañía Zazoo (según este artículo)  fue que lo que se intentó hacer es asustar a la gente joven para que lo piensa dos veces antes de querer practicar sexo sin protección.
Aunque este anuncio ha ganado varios premios, he leído en la Red que el anuncio fue muy mal recibido especialmente en los círculos religiosos, está claro por qué.

En resumen, creo que una pizca de humor no hace daño a nadie, pero también creo que hay un límite que las agencias publicitarias no deben pasar y este límite incluye mezclar temas como la infancia y el sexo.

¡Es la leche!

Desde niños se nos ha dicho que la leche es uno de los alimentos más completos y fundamentales de la dieta. Que hay que beber leche para crecer, para fortalecer nuestros huesos, etc. Los médicos, recomiendan y hasta insisten en que se consuma leche de vaca porque aseguran contiene proteínas y calcio “indispensables” para las necesidades del organismo. Sin embargo, nuestro estómago no está adecuado para este alimento y son muchas las personas que tienen intolerancia a la lactosa. La pregunta es ¿realmente necesitamos beber leche? Según Jonatan Brostoff, profesor en alergias e intolerancias del alimento, del King’s College, Londres : “Nos programaron para la leche de vaca” ¡Somos la única especie que continúa bebiendo la leche después de que hayamos parado el amamantamiento y somos la única especie que bebe la leche de otras especies!”. Razón no le falta. ¿Pero esa obsesión por los padres y la leche es simple costumbre, instinto o acaso la propaganda haya tenido algo que ver?
Quizás la propaganda de la leche haya influenciado de forma indirecta a nuestros hábitos alimenticios. Una de las campañas más famosas es la americana “Got Milk?” a lo mejor algunos la conocéis porque muchos famosos han participado en ella. Es básicamente una forma de promover el consumo de la leche de vaca, creada por la agencia de publicidad Goodby Silverstein & Partners en 1993 para recuperar las ventas de su consumo, desde entonces se anuncia en revistas, periódicos y spots televisivos.
Este anuncio que os presento, después de un tiempo de su emisión fue censurado, (¡por razones obvias!) al principio se nos muestra una madre preocupada porque sus hijos no quieren tomar su leche, ellos contestan que la leche es solo para bebés. Ella los “amenaza” diciendo que si no toman la leche no tendrán unos huesos fuertes. El hijo vuelve a contestarle diciendo que el el Sr.Miller (suponemos que es el vecino) le dijo que nunca tomaba leche y vemos como arrastra una pesada carretilla en el jardín…pero de repente…! (las imágenes hablan por sí mismas) los niños petrificados toman la leche como si de vida/muerte se tratase.

La saturación llega a tal punto que no solo las agencias publicitarias crean campañas por su propio interés sino los mismos gobiernos crean spots para niños, donde se nos dice explícitamente ¡Bebe leche! En este caso es el gobierno japonés quien ha creado este spot.

En países como Reino Unido ya se ha cuestionado si se debería censurar los anuncios de leche entera en programas infantiles así como una serie de restricciones en algunas marcas con slogans del tipo “igual que la leche materna”o “lo más parecido y nutritivo que la leche materna”.

Es posible que después de leer este artículo nos hayamos dado cuenta de la gran aguja hipodérmica a la que hemos sido expuestos desde niños, no es que la leche sea mala, pero seamos conscientes que después de una cierta edad no vamos a crecer más, nuestros huesos no se harán más fuertes, en definitiva no seremos Superman.

Pediasure: mi hijo no come


 

Ayer, en horario de prime time de un canal de televisión generalista vi un curioso spot. En él, una madre preocupada hablaba de cómo el hecho de que su hijo no comiera “lo estaba alejando de ella”. Como el niño no comía, ella le compra Pediasure. No sabemos muy bien qué es, porque no se dice en ningún momento, pero anuncian que “contiene todos los nutrientes necesarios que tu hijo necesita para crecer”. Y al final del spot, una página web: Mihijonocome.es, más explícita imposible.

Cuando entramos en la página web, podemos ver un montón de consejos sobre nutrición, planes de comidas, trucos para que el niño coma lo que no quería comerse antes… pero, ¿ustedes no querían vender su producto? La publicidad en esta web es tremendamente discreta, únicamente por los banners en la parte inferior podemos saber que estamos en una web que intenta vender a las madres desesperadas una especie de suplemento alimenticio con vitaminas, minerales y no sabemos muy bien qué más. Pese a la contradicción de esta campaña, que parece querer instruir sobre nutrición y al mismo tiempo, vender una solución a los problemas nutricionales, hay que entrar en cómo se está vendiendo este producto y qué supone para los niños.

En Youtube podemos encontrar vídeos publicitarios de este producto en una amplia variedad de idiomas. Suponemos que es porque Pediasure se comercializa en todo el mundo… aprovechándose de las madres desesperadas que ya mencionamos antes. A medida que vamos viendo más anuncios, el producto parece un engaño más grande.


En este anuncio de EEUU, una madre y su hija están comprando en el supermercado. A la niña no le gusta el brócoli, ni el pollo, ni (atención) ¡los gofres!. Parece que lo único que le gusta que su madre meta en el carro es Pediasure. “Ella recibe la ayuda que necesita, y tú también”, dice la femenina voz en off del spot. La niña bebe feliz su batido de Pediasure, y da igual que no quiera comer nada más. ¿Y qué pasará dentro de 5 años, si sigue comportándose igual? Parece que al anuncio no le importa, sólo importa el aquí y ahora, y si mi hija no come, yo he de conseguir que obtenga todos los nutrientes que necesita, a cualquier precio.


El siguiente vídeo sigue la estela de lo anterior. Mi hija es una “picky eater”, véase una tiquismiquis para comer, y no come ni huevos, ni verdura, ni pescado… aparentemente, lo que queda en la pirámide nutricional de su hija son galletas, pasta, tomate y sirope. Y mi pediatra me recomendó Pediasure. Pues señora, ese pediatra está subvencionado por esa compañía farmacéutica, porque nadie en su sano juicio recomendaría permitir a su hijo/a que coma mal el resto de sus días y tenga que vivir a base de complementos alimenticios.

Y es que, al margen de la cuestión de “malcriar o no malcriar”, aún no sabemos realmente qué contiene Pediasure. Ninguna de sus webs oficiales facilita los ingredientes que contiene este “producto milagro” que tanto gusta a los niños malcomedores. Hemos de rebuscar un poco para encontrar la información proporcionada por Abbott, la farmacéutica que la comercializa. Podéis leerla aquí: además de los ingredientes extraños, basta bajar un poco para encontrarnos con unas cifras chocantes. Por ejemplo, que el 44% del producto es grasa. ¿De verdad las madres a las que apelaba el anuncio pensaban que inflando a sus hijos con preparados diluídos iban a estar sanos? Pediasure se parece bastante a los batidos proteicos que toman los culturistas… solo que estos niños no llegan ni a los cinco años.

Madres preocupadas en distintos foros preguntan si es bueno o no dar Pediasure a sus hijos, cuando muchos no llegan ni al año. ¿Hasta dónde está llegando esta publicidad? ¿Por qué tantas madres se dejan embaucar?

1) En todos los spots se apela a la credibilidad médica. Ya en el propio nombre del producto (Pediasure), se pretende que sea la credibilidad del profesional médico, el pediatra, la que justifique el uso del producto. Las madres de los anuncios y las madres de los foros alegan que el pediatra se lo ha recomendado, dándonos a entender que ellas no son irresponsables porque si se lo dan a su hijo es porque lo ha respaldado alguien “que entiende”. No hay que olvidar que en los sistemas tanto públicos como privados (aunque en estos últimos es evidente), las farmacéuticas pagan a los médicos en distintas especies para que recomienden y receten sus productos. Vamos, que si recomiendan Pediasure, o es un caso tremendamente desesperado, o se está llevando un premio por endosarle a la mamá el producto.

2) La empresa anunciante se aprovecha del amor materno incondicional para vender un producto. Como siempre, apelando a los instintos más profundos (el amor y el miedo a que a los seres queridos les ocurra algo malo), se consiguen vender cosas que en realidad no necesitamos. Es interesante ver cómo en TODOS los spots únicamente aparecen madres y un hijo o hija. Esto no es casualidad. ¿Por qué el anuncio no va dirigido a los padres? ¿Acaso ellos no se preocupan por sus hijos? ¿Qué hay de los abuelos, que tantas horas pasan con los niños? La duda, en ocasiones ofende. Parece que en este caso, sólo buscan a madres “tontas” que en lugar de buscar la raíz del problema de sus hijos con la comida, prefiere taparlo provisionalmente con parches, en este caso Pediasure.

3) Esa última reflexión nos lleva a concluir que la desinformación es la que hace que ciertos sectores de la población sean más susceptibles a dejarse influir por campañas como la de Pediasure. Quizá, si tuvieran la suerte de tener un buen médico o investigaran un poco más sobre la nutrición, y dedicaran más tiempo a la educación con la comida de sus hijos, habrían pasado este anuncio por alto. Hay que mantener siempre una postura crítica ante cualquier anuncio, especialmente los que conciernen a los más pequeños. No por ser adulto la publicidad influye menos.